Al Final del espectro: Por fin la pude ir a ver y varias cosas me llamaron la atención de esta producción de terror colombiano.

La película está bien lograda. La historia es, finalmente, una novedad, ya que combina con precisión ideas y esquemas de películas de terror americanas y japonesas, bajo costumbres y formas de vida colombianas. La elección de un edificio en Bosque Izquierdo en Bogotá ayuda a generar ese ambiente de soledad, oscuridad y un poco de antiguedad a la película.

Al principio resulta vaga y aburrida, pero poco a poco va llenado el espacio de la creatividad y aquello que el espectador imagina, para jugar con la historia y el personaje principal. Un final que sorprende, buen manejo de la sangre y la muerte, aunque no tanto en la elección del personaje de la vecina, que al final no encaja con las acciones que ella realiza.

El manejo del color es lo contrario a como lo hizo Aljure en el Colombian Dream. Genera una combinación de grises con pocos matices azules, que le dan la libertad de simular la noche y presentar las sombras y las imágenes de televisión sin nitidez.

El manejo de cámara es delicado y bien estudiado. Se nota que son principiantes, pero la edición y la música ayuda bastante a que la película fluya sin problemas.

Un film que merece ser visto y analizado. Esperamos que Juan Felipe Orozco pueda lograr llevarla al cine de Hollywood como ha sido anunciado y logre manejar a Nicole Kidman con la misma facilidad y entrega que lo hizo con Noelle Schonwald.

Para destacar: El guión. La historia parece igual a muchas otras, pero sorprenden los giros y los cambios en el argumento.
Para olvidar: La vecina. No es creible la actuación. Su planteamiento, que rompe al final, no logra convencer.