En las empresas grandes muchas veces nos encontramos con jefes, gerentes o directores que, a punta de fuerza, controlan a sus subalternos y sienten que lo hacen bien.

El miedo es el principal ingrediente de poder, que acompañado con amenazas, maltratos, gritos y sanciones, creen mantener un equipo de trabajo bajo su mando.

Aparte de eso, como "el jefe siempre tiene la razón" las opiniones, sugerencias, nuevas ideas y propuestas son rechazadas de primera, logrando así un estancamiento, aparte del intento de cambios que haga él mismo.

Sus técnicas son:
Correos insultantes, gritos y golpes en la mesa, desatención cuando uno habla, creación de mala fama hacia sus subalternos que le caen mal, presión buscando hallarle la falla para echar al personaje.

Las consecuencias de esto son:
Perdida del respeto hacia el jefe, perdida de identidad con la empresa, generación de odios, estress.

Las razones:
Falta de comunicación real y sincera entre el jefe y el empleado. Esto significa que el empleado no sabe realmente que es lo que quiere el jefe y por supuesto no siempre, al entregar trabajos o cumplir ordenes, se hace tal cual como se quería. Eso hace que el jefe, cada vez más, desconfíe en su subalterno, se ponga de mal genio y finalmente el trabajo se realice doble.

Tenga entonces cuidado con estos seres, o si usted es uno de ellos, tenga cuidado que esto se devuelve.

LePregunto: ¿Cómo es su jefe? ¿Hay fallas de comunicación? ¿Cómo las maneja?

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